27
Jul
Travesura en el Monumental
by: boca del pozoFue un típico triunfo azul. Estadio casi lleno, fiesta amarilla, dominio de Barcelona, minutos finales -91’- y ¡poom!, gol de Paredes.
El dueño de casa hizo el gasto y Emelec el tanto (1-0) que lo mantiene con las opciones intactas de llegar a la liguilla final.
Los amarillos mostraron sus intenciones desde el inicio con un cabezazo de Pablo Palacios y un remate del argentino Marcelo Delgado. En la jugada del primero la pelota se fue ligeramente desviada, junto al palo derecho de la portería del arquero millonario Marcelo Elizaga.
Delgado, en cambio, dejó a cuatro rivales en el camino en una pilada en vertical, y su disparo, que tenía destino de arco, golpeó en el cuerpo del argentino Gustavo Ruiz.
Palacios insistió a los 9’, pero cayó en el área y el eléctrico Jefferson Pinto realizó el primer remate de Emelec al arco de Giovanni Camacho, aunque el balón se fue por encima del horizontal.
Jugados 15 minutos del encuentro y con la pelota en su poder, Barcelona decidió sacarle provecho al talento del ‘Chelo’ Delgado, quien se convirtió en un surtidor de pelotas para los delanteros.
Y metió en su accionar de toque rápido a David Quiroz, Miller Bolaños y Palacios, que con el transcurrir de los minutos complicó a Juan Triviño.
Así, el equipo del argentino Reinaldo Merlo se acercó al primer gol a los 16’. Un pase del ‘Chelo’ llegó a los pies de Quiroz, que con un zurdazo alto asustó a Elizaga.
La movilidad del ‘Chelo’, sus internadas ofensivas y sus toques cortos le dieron un mejor juego ofensivo a los amarillos, mas eso duró hasta los 23 minutos, porque el argentino sufrió un tirón en la parte posterior de su muslo derecho tras ensayar un taquito.
Los toreros perdieron creatividad con la salida del ‘Chelo’, que fue cambiado por su compatriota Rolando Zárate.
El ‘Roly’, sin embargo, fue incisivo y participativo. A los 29’ y 30’ puso en alerta a Elizaga con dos lanzamientos.
Emelec, por su parte, se limitó a esperar la propuesta amarilla, porque Armando Paredes y el uruguayo Mario Leguizamón no gravitaron. El primero no pudo cruzar la barrera de Fernando Hidalgo -el mejor valor canario- y el extranjero no buscó el balón.
Por ello a Barcelona no se le complicó la labor defensiva -incluso el eléctrico Gustavo Vasallo no contó con ocasiones de gol- y se lanzó al ataque sin mayores preocupaciones.
Y la superioridad local se reflejó a los 42’. Cabeceó Carlos Castro al arco azul y desvió Carlos Espínola en la raya. Quiroz tomó el rebote y remató, pero nuevamente el defensor ex Liga rechazó.
Y un minuto después, los amarillos festejaron, pero por pocos segundos. Jorge Guagua envió el balón a las mallas con la cabeza, pero la jugada fue anulada por el árbitro, que sancionó posición adelantada.
El peligro terminó para Emelec con un nuevo golpe de cabeza -esta vez de Quiroz, que atajó sin problemas Elizaga- y el pitazo del réferi.
El segundo tiempo también fue de dominio amarillo, pero el Ídolo siguió careciendo de talento para terminar en gol las oportunidades ofensivas. Emelec llegó poco, pero encontró el equilibrio en el medio tras el ingreso de Luis Guillermo Rivera en lugar de Leguizamón.
Barcelona contó con más de 10 ocasiones de gol, pero la clara fue una de Palacios. Dejó en el camino a Elizaga y cuando se quedó solo con el arco, Aguirre cerró heroicamente.
El 0-0 era una realidad. Entonces, apareció Carlos Alberto Juárez -ingresó en los 20 últimos minutos- para habilitar a Paredes, que con un remate cruzado y a ras de piso derrotó a Camacho a los 91’. Siete mil azules cantaron y 50.000 amarillos salieron decepcionados.



