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Mar

Samuel Haro empañó la fiesta azul

by: Bdp

bandera-clasico.jpgUna vez más el país se paralizó por el partido más importante y con mayor historia del Ecuador. Ambos equipos brindaron un dramático partido, donde hubo polémicas y goles. Una vez más el árbitro empañó la fiesta. Fue un Domingo de Resurrección, día de felicidad para los devotos católicos, quienes salieron de la iglesia y luego se dirigieron al otro templo… el del fútbol. Para vivir la emoción del partido más importante del balompié ecuatoriano.

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Fue la edición 178 del partido inmortal. Como de costumbre, a casa llena en el Capwell.
Con una Boca del Pozo que no descansó, rompió un record de decídeles y al final se retiró con una ligera desazón por la injusta expulsión de Marcelo Elizaga, que dejó a Emelec con uno menos y con un Xavier Guamán que jamás imaginó tener que entrar en ese momento del partido. Habían millones de personas siguiendo las incidencias por televisión. Incluso en el exterior, tanto en Madrid, España como en Nueva York, donde cientos de fieles se agruparon y se enfundaron la camiseta azul para vivir a lo lejos este partido que despierta pasión en todo el Ecuador, tanto o más de lo que genera la selección.

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Emoción y goles
En la cancha hubo de todo… goles, polémicas y el clásico morbo por el tema de los jugadores que vistieron la camiseta rival. Entonces hubo menciones aparte para Iván Hurtado, Carlos Hidalgo y Marcos Mondaini, hoy en Barcelona, todos con pasado azul.
Otra anécdota fue que Gonzalo Ludueña (Emelec) y Rolando Zárate (Barcelona) salieron a principios de este año de filas del River Plate y se encontraron en Guayaquil, ahora como rivales. Emelec venía de hacer una gran campaña, tanto de visitante como de local; mientras que los otros, a pesar de estar peleando los puestos de arriba, no convencía por su fútbol, lo cual, en un momento, hizo peligrar la continuidad de su técnico. El partido empezó con un Emelec arrollador en los primeros minutos, pero con falta de puntería

Con mucha pimienta
Seguramente este será uno de los tantos clásicos recordados por todo lo que se habló antes y de lo que se seguirá hablando después. Primero, la duda de Elízaga en el arco millonario causaba cierta preocupación. Pero el “Polaco” se puso un parche en la frente para cubrir los 12 puntos en su cabeza que le cosieron luego del accidentado choque que tuvo en Ambato, ante el Técnico Universitario, y demostró una vez más porqué es uno de los titulares fijos de la selección, sacándole un balón de gol a Rolando Zárate.
Pero al final del partido cometió un grave error, después de agredir con un empujón al juez, tras reclamar por el gol que había anotado con la mano Marcos Judaini.
A propósito de este, volvió al Capwell tras dos años de ausencia. En esta ocasión con la camiseta color cacá. Su presencia generó más de algún cartel en contra e insultos, pero en la cancha fue opacado por Francisco Gómez Portocarrero y José Aguirre. El primero puso todo su temple, junto a un Juan Triviño, que regresó a la posición donde siempre se ha sentido cómodo, la de zaguero central; y Carlos Quiñónez que a pesar de que venía con un problema muscular demostró todo su potencial.
En el mediocampo, la gran novedad fue la presencia de Fernando Guerrero, pero este quedó debiendo. No así, Livio Prieto y Gonzalo Ludueña, los dos argentinos le pusieron velocidad al juego, apoyados por la entrega física de José Luis Quiñónez y Freddy Olivo. El punto más bajo fue la presencia de Daniel Vega, quien estuvo solo arriba y tampoco estuvo fino a la hora de definir.

Goles y polémicas
Se generaron algunos duelos. El primero fue entre Daniel Vega y la Gata. El primero le dejó la pierna en plancha al golero cagón y este inmediatamente reaccionó airado. En el medio campo, la “Loca” Hidalgo tuvo un mano a mano con José Luis Quiñónez; y en la delantera Judaini y Aguirre en más de una ocasión se insultaron. Elizaga e Hidalgo también se repartieron algunos insultos, después fue expulsado el golero azul.
El primer gol del cotejo llegó al minuto 5, luego de un centro preciso de Ludueña que Francisco Gómez Portocarrero remató de cabeza al fondo de la red, para provocar la explosión de la caldera del Capwell.
Todo hacía parecer que Emelec se quedaba con el clásico, pero un centro que sobró a los defensores azules fue aprovechado por Judaini , quien con la mano empujó la pelota y se fue a gritar el gol. La viveza de este sin vergüenza produjo la ira de Elizaga quien no se percató de que el gol había sido anulado y reclamó airadamente, incluso “pechando” al árbitro Samuel Haro, quien no dudó en expulsarlo.
El gol anulado y la falta de un jugador para Emelec, fue aprovechado por la Basura, que por medio de Zárate aguantó una pelota en la mitad del área emelecista y este habilitó a a la “Chola” para salvar los platos rotos. Si bien es cierto no se pudo obtener un triunfo, quedó claro quien dio la cátedra de fútbol, como siempre tuvo que suceder un hecho irregular para que nos pudieran empatar, obviamente la mediocridad los lleva a festejar como un triunfo. Pero queda como anécdota el aliento de nuestra hinchada y el buen juego del equipo, dejandfo como tarea pendiente mejorar la definición. Emelec no está en un lugar privilegiado de la tabla, se mantiene en un nivel aceptable después de haber estado seis fechas invicto, pero paso a paso puede mejorar.

(Fotos tomadas de Revista Estadio)

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